martes, agosto 29, 2006

Don't let me down

No hay quizá cosa más triste en el mundo que las separaciones. Porque algo se nos pierde cada vez. Como cuando (por decir un ejemplo) los Beatles dejaron de tocar juntos. Sin embargo ocurrió también que ese recuerdo recibió la unción de la nostalgia.
Todo llega finalmente. La palabra más sencilla basta para petrificar el mundo en una gota de ámbar. Puede que de nuevo te parezca ahí que se te pierde algo. No obstante aún llegará también para ello la unción de la nostalgia. Entonces sonreirás lo mismo que los otros que ya han perdido algo antes que tú. Porque habrás comprendido -libre ya de toda esperanza- cuán triste puede ser el mundo aquel en el que (por decir un ejemplo) los Beatles no se separaron nunca.
a los tres que llegamos hasta acá y encontramos cada cual un desvío
a Valeria, semper
Adriano.

1 Comments:

Blogger cajadegoma said...

el dolor de muela rankea bien.
el de oido.

el del alma es para volver a escuchar Radiohead.

2:35 p. m.  

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